El cráter de Chicxulub: cicatriz de un apocalipsis prehistórico

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En la península de Yucatán se encuentra un enorme cráter cuyo origen se atribuye al impacto de un enorme asteroide.

La península de Yucatán es uno de los sitios más reconocidos de México a nivel mundial, pues aquí se hallan algunas de las playas más bellas del mundo, los restos de la antigua civilización Maya, increíbles manglares, pintorescos pueblos y los místicos cenotes, enormes depósitos de aguas azules que corren por el subsuelo.

Pero desde los años ochenta, un punto en particular de esta región ha llamado la atención de muchos científicos de diferentes países, pues se dice que es un vestigio de un cataclismo global al que se le atribuye ser la razón de la quinta extinción masiva que sufrió la vida en nuestro planeta.

Cráter Chicxulub

Una imagen que causó desconcierto: Chicxulub.

Era el año de 1978 cuando los geofísicos Antonio Camargo Zanoguera y Glen Penfield, trabajando para PEMEX, hicieron una prospección magnética aérea buscando yacimientos de petróleo. Al estar examinando la información, Penfield descubrió un enorme arco subterráneo con un radio de alrededor de 70 km y con una “simetría increíble”.

En la década de 1960 se realizó un mapa gravitatorio de la zona, el cual Penfield comparó con el mapa de su estudio con el magnetómetro. En él encontró otro arco en la península, el cual al unir sus extremos con el que él había descubierto formaban un círculo con 180 km de diámetro, el cual consideró que se formó debido a un gran cataclismo.

Pemex le prohibió a Glen Penfield hacer públicos gran parte de los datos recabados, pero le permitió presentar sus resultados en la conferencia de la Sociedad de Geofísicos de Exploración de 1981, sin embargo no llamó mucho la atención.

Ese mismo año, los estadounidenses de ascendencia española Luis Álvarez y su hijo Walter, sin saber del descubrimiento de Penfield, propusieron la teoría de que un gran cuerpo extraterrestre había impactado contra la Tierra a finales del período Cretácico, acabado con los dinosaurios no aves, algo que fue muy controvertido en su momento.

La primera persona en relacionar el descubrimiento de Penfield con la teoría de los Álvarez fue un periodista texano llamado Carlos Byars, quien escribió un artículo en el “Houston Chronicle” hablando sobre ello.

Byars compartió su información un estudiante de la Universidad de Arizona llamado Alan Hildebrand, quien más tarde se puso en contacto con Penfield, y mientras examinaba una rocas en Haití, llegaron a la conclusión de que el cráter de Chicxulub es producto del impacto de un asteroide.

Chicxulub: el fin del reinado de los dinosaurios


Se calcula que el impacto de Chicxulub ocurrió hace 66 millones de años, a finales del período Cretácico, coincidiendo con la extinción de los dinosaurios no avianos (las aves son dinosaurios y reciben el nombre de “dinosaurios avianos”, por lo tanto no desaparecieron por completo), por lo que a esta está atribuída a dicho evento.

Esta enorme roca extraterrestre tenía entre 10 y 12 km de ancho y justo en el instante en que impactó con el planeta se formó un enorme cráter de 30 km de profundidad, liberando una gran cantidad de energía, el equivalente a 50 millones de veces la potencia de la Bomba del Zar, el dispositivo explosivo más potente creado por la humanidad.

El Cráter de Chicxulub impacto en Yucatán

Se cree que la explosión provocó megatsunamis por todo el mundo, además de levantar una nube de polvo, cenizas y vapor, elevándose hasta la atmósfera y cayendo en forma de cuerpos incandescentes que provocaron grandes incendios por todo el mundo. La energía liberada también habría provocado terremotos y erupciones volcánicas.

Tras esto, la atmósfera terrestre quedó cubierta por una densa capa de cenizas que impidió el paso de la luz solar, creando una especie de invierno nuclear que pudo haber durado hasta una década.

Chicxulub Dinosaurios

Debido a la falta de luz, las plantas no podían realizar la fotosíntesis, afectando a toda la red trófica. Los efectos fueron devastadores, pues desapareció alrededor del 75% de la vida en la Tierra, aunque por increíble que parezca, no fue la mayor extinción masiva en la historia terrestre.

Fue gracias a esto que los seres humanos pudimos llegar a existir, pues con la desaparición de los dinosaurios no avianos, los mamíferos pudieron desarrollarse hasta evolucionar en especies como la nuestra, debido a que sus mayores depredadores se fueron para siempre.

Chicxulub hoy en día

Al día de hoy, en el punto donde inició este “armaggedon prehistórico” está la pequeña localidad de Chicxulub Puerto ( a menudo confundida con el municipio de Chicxulub Pueblo) que tiene una población de poco más de seis mil habitantes. La verdad es que a simple vista, pareciera que allí no sucedió nada, pues los vestigios de dicho evento son apenas visibles.

En el centro del cráter hay un pequeño monumento en forma de altar con los dibujos de un par de esqueletos de dinosaurios, siendo una de las locas referencias a estos animales en el lugar.

En septiembre de 2018 fue inaugurado el el Museo de Ciencias del Cráter de Chicxulub, ubicado en la carretera que conecta Chicxulub Puerto con Mérida. El objetivo de dicha institución es divulgar la cultura y la investigación científica así como la realización de actividades educativas para la comunidad.

Cuenta con nueve salas diferentes:

1. El Universo y la Luna.
2. Cráter de Chicxulub.
3. Cráteres de Impacto.
4. Extinción de dinosaurios.
5. Biodiversidad.
6. Ríos, lagos, océanos y manglares.
7. Biodiversidad de Yucatán.
8. Manto acuífero del Yucatán.
9. Cultura maya.

México ha pedido que este cráter sea reconocido por la UNESCO como parte del Patrimonio Natural de la Humanidad, pero al día de hoy esto no se ha consumado, aunque esperemos que pronto lo sea, ya que es un lugar único y un vestigio de uno de los eventos que marcaron un paso importante para la evolución de la vida en la Tierra.

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