Catedral Metropolitana de la CDMX:

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La catedral más grande de Latinoamérica y una de las más antiguas del continente se encuentra en nuestro país, se trata de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.

Ese maravilloso recinto se ha mantenido en pie a pesar de los constantes sismos, convirtiéndose en mudo testigo de las transformaciones del país.

La construcción de la Catedral inició en 1574, siendo el arquitecto español Claudio Arciniega el encargado de diseñar la obra, la cual culminó su interior en 1667 y su exterior en 1813.

Es la Catedral más grande de Latinoamérica, al poseer 59 metros de ancho por 128 de largo y 67 metros de altura.

Cuenta con cinco naves, dos torres-campanario, 35 campanas, dos grandes altares y 16 capillas. Entre su riqueza artística destacan también retablos, esculturas y pinturas.

En esta construcción convergen varios estilos y visiones, pues en ella intervino una gran cantidad de artistas, al tratarse de un proceso que duró prácticamente 250 años.

El milagro de la resistencia de la Catedral

Hay varios factores que han mermado la estructura de la Catedral Metropolitana, los cuales han originado hundimientos no uniformes, grietas y fisuras.

Dentro de estos factores destacan su antigüedad, el que se encuentra asentada en las ruinas de la zona central del territorio azteca, sobre restos de pirámides, en una de las zonas más inestables del Valle de México, además de que posee un peso considerable y ha estado expuesta a las constantes lluvias y frecuentes sismos.

El hundimiento no ha sido uniforme, sino en uno de de los extremos, llegando a haber una diferencia de 2.4 metros, del altar a la torre poniente.

En 1989 el hundimiento alcanzó los 2.7 milímetros por mes, lo que ocasionó agrietamientos y fisuras que motivaron la creación de un grupo de expertos que rescataron el inmueble.

Se hicieron trabajos de corrección, empleando para ello un sistema de pilotes en la parte inferior de la Catedral y de subexcavaciones posteriores, a través de las cuales se logró un descenso en el desnivel.

Esto ha ayudado a que la Catedral Metropolitana se mantenga en pie a pesar de los intensos sismos, como el de 1957, 1985 y los ocurridos en septiembre del año pasado.

La magna obra de la arquitectura novohispana solo ha resultado con afectaciones menores, de hecho durante este último temblor solo hubo afectaciones en las esculturas que forman parte de la fachada, mas no en la estructura.

La resistencia de la Catedral Metropolitana resalta, tomando en cuenta todos los factores mencionados.

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