El bolero, el género del romance por excelencia

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El bolero, ha marcado una época romántica que muchos de los jóvenes de hoy quieren volver a vivir y que, además, no se le pueden resistir.

El bolero ha sido el compañero romántico de nuestros abuelos y padres en aquellas noches de tertulia y serenata, convirtiéndose en fuente de nostalgia para ellos, y de redescubrimiento para los jóvenes románticos modernos. Ha vivido en el pasado de América Latina, y ha sobrevivido en el presente gracias a su delicadeza y sensibilidad.

Se popularizó entre los enamorados que deseaban expresar su amor al hombre o mujer a quien amaban, cantada al gusto del intérprete. Aunque el primer bolero data de 1885, “Tristezas” compuesto en Santiago de Cuba por Pepe Sánchez, no fue hasta los años cuarentas y la mitad de los cincuentas cuando se compusieron, quizás, los boleros más bellos y románticos del acervo musical mexicano.

Pepe Sánchez
Pepe Sánchez

Estrellita de Manuel M. Ponce, Martha de Moisés Simons son clásicos prueban esto, y a partir de esa época el bolero empezó a experimentar sus primeros cambios con un ritmo llamado habanera, que se popularizó con canciones como La paloma del mexicano Sebastián Yradier poco a poco y Tú del cubano Eduardo Sánchez de Fuentes.

La ola de boleros pasó originalmente de Cuba a México a través de Yucatán, con un joven originario de la península de las guayaberas, Augusto (“Guty”) Cárdenas, presentándose con su bolero Nunca, de quién después vino Agustín Lara con Imposible, y Negra consentida de Joaquín Pardavé.

Guty Cárdenas.
Guty Cárdenas.

Entre los años 1915 y 1916 se presentó la llamada “bohemia mexicana” que contaban con el poeta Amado Nervo y los musicólogos Miguel Lerdo de Tejada, Manuel M. Ponce, Mario Talavera, Ignacio Rosas e Ignacio Fernández Esperón, que lograron darle al bolero su propio sello “a la mexicana”.

Figuraban composiciones como Perdida, Amor de la calle, Traicionera, Callejera, Amor vendido, Flor de Arrabal y otras, y cantantes como Elvira Ríos, Amparo Montes, Consuelo Velázquez, Jorge Negrete, Fernando Fernández y Pedro Infante, aunque este último cobró fama por su interpretación ranchera de Amorcito corazón, de Manuel Esperón.

Consuelo Velázquez.
Consuelo Velázquez.

Gonzalo Curiel fue el más cercano competidor de Agustín Lara con canciones como Incertidumbre, Vereda Tropical, Traicionera, y más, y mujeres como Ana María González y María Antonia Peregrino, mejor conocida como “Toña La Negra”, descubierta por el mismo Lara. Noche criolla fue la canción que le abrió el camino a la fama.

Toña La Negra.
Toña La Negra.

El bolero con el tiempo resintió en sus ritmos, teniéndose que adaptar a las innovaciones musicales como lo hizo Dámaso Pérez Prado con el bolero-mambo, las conversiones de vals a bolero de Ódiame, El andariego y María Bonita, el bolero-moruno de aire español, como Que murmuren, o Armando Manzanero con su nuevo estilo bolero-balada.


Durante esta evolución, nacen los tríos en Veracruz a partir de un dueto y un cuarteto: el dueto de los Cuates Castilla y el cuarteto por los hermanos Martínez Gil en 1940. Entre los años de los cuarentas y cincuentas aparecen los tríos “Los Tres Ases”, “Los Tres Reyes” y Los Panchos, conformado por Alfredo Gil, Chucho Navarro y Hernando Avilés.

Los tríos en México definieron una estructura musical con canciones como Un Siglo de ausencia, Delirio y Perdida de Los Panchos, aclamadas gracias al requinteo de Alfredo Gil, u Ódiame, Poquita Fe y Engañada de Los Tres Reyes que mantenían, junto con los tantos tríos que al igual surgieron, una popularidad que duró alrededor de veinticinco años.


En pleno siglo XXI el reggaetón, trap, electro, house y otros han invadido el medio, pero han habido cantantes que, al paso de éstas tendencias musicales, lograron rescatar la esencia de la música melódica con artistas como Rocío Dúrcal, Luis Miguel, José José, Vikki Carr, Julio Iglesias, Carlos Cuevas, Natalia Lafourcade, Lila Downs, entre otros.


Vale la pena destacar que entre los más modernos aparece el dueto de Daniel Zepeda e Iván de la Rioja llamado “Daniel Me Estás Matando” con su álbum Suspiros, bajo el concepto de “bolero glam”, donde presumen las canciones Te fuiste a tiempo y Qué se siente que me gustes tanto.

El bolero, el género del romance por excelencia


Con la idea de montar un sonido actual sobre los clásicos, hay diversos artistas de la generación del nuevo milenio como Alex Ferreira, Mon Laferte, Augusto Bracho, Silvana Estrada y otros, que buscan revivir este género por medio de homenajes y arreglos musicales a los antiguos boleros que cautivaron a toda una generación.

El texto no le hace justicia a la inmensa lista de cantantes y compositores latinoamericanos que han dejado huella en la historia del bolero, y que el día de hoy pasan desapercibidos. Éste estilo musical ha marcado una época romántica que muchos de los jóvenes de hoy quieren volver a vivir y que, además, no se le pueden resistir.